INGREDIENTES
3 pechugas de pollo
2 tazas de pan molido
5 huevos
1 taza de harina
700 mililitros de salsa marinara
420 gramos de queso ricotta
8 láminas de pasta para lasagna
2 tazas de mozzarella
2 tazas de parmesano
Aceite vegetal
Albahaca

PREPARACIÓN
Calienta el horno a 180°C.
Corta las pechugas de pollo a la mitad (por el largo y aplastálas si es necesario para que queden delgadas), sazónalas con sal y pimienta.
Cubre el pollo en harina, huevo y finalmente en pan molido.
Calienta el aceite en una sartén (si tienes una de hierro fundido es mejor), pon a freír el pollo por los dos lados hasta que quede café durante 4 minutos en cada lado. Retira el pollo de la sartén y déjalo reposar un momento.
Ahora en un tazón, mezcla un huevo con el queso ricotta y déjalo reposar una vez que haya quedado bien batido.
Reparte ⅓ de la marinara en el fondo del recipiente donde cocinarás tu lasaña y coloca las láminas de pasta sobre la salsa.
Unta la mezcla de ricotta que ya hiciste arriba de las láminas de pasta y acomoda el pollo encima de todo eso.
Ahora baña el pollo en mozzarella utilizando ½ de la taza, y luego añade ½ taza de parmesano.
Continúa añadiendo capas a tu lasaña en el mismo orden y cuando hayas llegado hasta arriba del recipiente, baña esa capa de queso hasta que quede cubierta.
Cubre con papel aluminio y hornea durante 45-60 minutos y quita la cubierta de aluminio los últimos 10 minutos de horneado.
Decora con albahaca fresca y listo.
¡Disfruta!